martes, 24 de febrero de 2015

LA CTA FRENTE A LA COYUNTURA NACIONAL



En comunicación telefónica con Radio Nacional, el secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky se expresó respecto a distintos temas de actualidad.

Radio Nacional.: ¿La CTA moviliza el domingo, con motivo de la palabra de la Presidenta Cristina Fernández en la inauguración de las sesiones del Congreso?

Hugo Yasky: Sí, la CTA convoca el domingo, porque es el último discurso de la presidenta Cristina Kirchner en el ejercicio de su mandato, porque es en un momento político en que los sectores populares, y sobre todo los trabajadores tenemos que defender la continuidad de este proyecto y además creemos que hace falta demostrar, con la presencia multitudinaria de nuestro pueblo, el apoyo a la presidenta de la Nación y a un gobierno que los grandes grupos de poder económico, los grandes grupos mediáticos y la corporación judicial, trata de desgastar y erosionar permanentemente.

R.N.: ¿Es una contramarcha a la del 18?

H.Y.: No, de ninguna manera. Creo que esto se plantea en otro plano. Este es un plano de una convocatoria constructiva. De una convocatoria a transformar la sociedad. A seguir apuntalando este proyecto que hace 10 años nos sacó de la picadora de carne de los ajustes permanentes, que extendió derechos ciudadanos, que arrinconó a los sectores que quieren volver a la Argentina del oscurantismo, a la Argentina de la desigualdad. Es una marcha en ese sentido, absolutamente superadora.

R.N.: ¿Qué análisis hace de esta coyuntura de las diferencias marcadas entre el Poder Ejecutivo y un sector del Poder Judicial?

H.Y.: Creo que el Poder Judicial, en este momento es una suerte de casta que defiende permanentemente los intereses de los poderosos. En la calle se dice: hacete amigo del juez, pero para hacerse amigo del juez, hay que tener mucho dinero, muchas acciones, grandes empresas, hay que ser dueño de un multimedio, y ahí hay un punto muy fuerte que trata de impedir el avance de las transformaciones democráticas no solamente en la Argentina. No hay que olvidar que el derrocamiento en Honduras, empezó a partir de una operación del Poder Judicial. Y no hay que olvidar que en Paraguay, el derrocamiento de otro presidente elegido por el pueblo, Lugo, empezó también, a partir de la maquinaria del Poder Judicial. Por eso creo, que esa “sagrada familia” de jueces, amigos del poder económico y de los multimedios, hoy, de hecho, es uno de los sujetos que intenta condicionar los avances democráticos y populares, y para eso tiene que poner en una suerte de pinza al Gobierno.

R.N.: Por último, y sabiendo que usted no está participando de las negociaciones, pero teniendo en cuenta que el gremio docente mayoritario milita dentro de la CTA, queríamos consultarle cómo está viendo el desenvolvimiento de las negociaciones paritarias a nivel nacional.

H.Y.: En general, es bastante fluido el avance de las paritarias. A diferencia de otros años, estamos en buenas condiciones, de que en poco tiempo más se pueda encontrar no solamente una propuesta que sea satisfactoria a nivel nacional sino también en los principales distritos del país. En ese sentido, el ciclo lectivo de este año está más cerca de comenzar con normalidad. Habrá que ver en las próximas horas si todo esto se concreta.

YASKY SOBRE PARITARIAS: "ES FUNDAMENTAL RECUPERAR LOS PUNTOS QUE SE PERDIERON EN EL SALARIO"


FUENTE: MUNDOGREMIAL.COM

El titular de la CTA de los Trabajadores afirmó ese será el objetivo en las discusiones salariales de 2015. Además confirmó la participación de la central en dos movilizaciones durante marzo.

Hugo Yasky encabezó el Plenario Nacional de la CTA en Santa Fe.

El secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, aseguró que el objetivo de la central en las paritarias será "recuperar los puntos que se perdieron del salario del año pasado", tras encabezar un plenario nacional de la organización en Santa Fe.

"Es fundamental recuperar los puntos que se perdieron en el salario de 2014. Estamos convencidos que lo podemos lograr, siempre y cuando se trabaje dentro de un ámbito de paritarias", señaló Yasky.

Las declaraciones del líder de la central oficialista se enmarcan en la relización de un nuevo Plenario Nacional de la CTA de los Trabajadores, desarrollado entre el jueves 19 y viernes 20 de febrero en el Hotel Colonia de Vacaciones UNL ATE en la ciudad de Santa Fe.

Yasky destacó la continuidad del proceso paritario y explicó que "pese a que tengamos contradicciones con el gobierno, incluso teniendo la posibilidad de llegar a un paro nacional, todo se discute en un marco de discusión paritaria, que años atrás no teníamos".

"El gobierno defenderá una posición y nosotros desde los gremios defenderemos otra, y aún teniendo que llegar a un conflicto, es mucho más democrático hacerlo dentro de un ámbito de paritarias como antes no se tenía", añadió el gremialista, según publicó el diario Uno Santa Fe.

Al referirse a la marcha del 18F convocada por un grupo de fiscales, el dirigente gremial pidió "terminar con los factores que conspiran permanentemente contra la democracia" y aseguro que "acá son muchísimos los argentinos que quieren una democracia de baja intensidad, una democracia como la que teníamos en los 90".

"Hay fuerzas que luchan contra este gobierno buscando un final abrupto, una final irregular dentro de un proceso democrático. Fuerzas que siempre jugaron a favor de los intereses concentrados y que miraron hacia otro lado cuando hubo que juzgar los crímenes de los genocidas", sostuvo.

Por otro lado, Yasky confirmó la participación de la central en las movilizaciones del 1º y 24 de marzo. "Vamos a estar el 1 de marzo convocados frente al Congreso Nacional respaldando la continuidad del gobierno democrático, respaldando también a la presidenta la Nación, quien pretende ser de alguna manera condicionada de sus movimientos y desestabilizada por una ofensiva opositora que disparó fundamentalmente luego de la muerte del fiscal Nisman".

En tanto, el próximo 24 de marzo los trabajadores de la CTA oficialista movilizarán "en una manifestación nacional con participación de la juventud, en reivindicación de la Memoria, Verdad y Justicia, porque no queremos que los viejos golpistas disfrazados de demócratas sean los que desestabilicen a un gobierno elegido por el pueblo", sentenció el sindicalista.

martes, 17 de febrero de 2015

HUGO YASKY ANALIZA LA SITUACION CREADA ALREDEDOR DE NISMAN


FUENTE: PAGINA 12 / EL PAIS
MARTES 17 DE FEBRERO DE 2015

“Servicios y familia judicial”

El secretario de la CTA de los Trabajadores participó en Washington de una cumbre sindical mundial con funcionarios del Banco Mundial y el FMI. Ya de vuelta, cuestiona la imputación a la Presidenta y la convocatoria a la marcha.

“Algunos de los fiscales que marchan tienen trapos sucios y cuentas pendientes, fueron señalados por su inacción por los propios familiares de las víctimas de la AMIA y no admiten que nadie ponga luz sobre las relaciones viscosas que han tenido casi siempre para favorecer a los dueños del poder.” La frase, tajante, pertenece al líder de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, consultado sobre la marcha convocada por un sector de fiscales por la muerte del fiscal Alberto Nisman. Hace pocos días, Yasky participó de una cumbre del movimiento sindical mundial que tuvo lugar en Washington, donde en nombre de la CTA coincidió con las demás centrales en hacer una presentación ante la ONU para elaborar una legislación que proteja a países emergentes con reestructuración de deuda y sean víctimas de los fondos buitre, tomando a Argentina como caso testigo.

“Fue una cumbre del movimiento sindical con representantes del Banco Mundial (BM) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), que se hizo en Washington, en el edificio del Banco Mundial, y terminó siendo una confrontación entre la mirada del mundo sindical y, por otro lado, los funcionarios de esos organismos, que fueron interpelados y quedaron expuestas las políticas que han llevado a hacer recrudecer las crisis tanto en Europa como en países periféricos”, comentó Yasky. Entre las organizaciones obreras participaron la Confederación Sindical Internacional y la Global Union, que representa a las internacionales de trabajadores de todo el mundo agrupadas por sector, además de referentes invitados de centrales sindicales de todos los continentes, junto a todos los directores de los grupos presidenciales del BM y del FMI.

“Nosotros planteamos la incidencia que tienen las políticas de ajuste que surgen del Consenso de Washington y del FMI, cómo eso llevó a la Argentina a una crisis terminal que finalizó con el estallido social de diciembre de 2001, y que la experiencia argentina demuestra que todo lo que se pudo remontar de esa crisis de desempleo y exclusión social y destrucción aparato productivo fue aplicando políticas de contacara a las recetas ortodoxas del BM y FMI, es decir, Argentina y otros países de América latina fueron lo opuesto de aquel consenso”, definió.
–¿Y cómo reaccionaron los directivos del BM y del FMI?

–En los debates siguen teniendo una posición irreductible, aferrados a los dogmas de siempre. Pero reconocen que estadísticamente en América latina se pudo reducir desigualdad, se lograron éxitos en la lucha contra la pobreza extrema, reconocen que Europa es el continente que más retrocedió en términos de desempleo y bajas de salarios. Admiten como éxitos la Bolsa Familia de Brasil y la Asignación Universal por Hijo (AUH) de acá, pero a la vez caen en la contradicción de que para Grecia y Portugal siguen en las mismas posiciones. En mi intervención dije que era necesario liberar la política y las democracias del callejón sin salida al que pretenden empujarnos los grupos de poder económico y los dueños de multimedios, que tratan en toda América latina de desestabilizar a los gobiernos populares y democráticos. Varias centrales cuestionaron el mote de populistas para definir a los gobiernos progresistas, y se cuestionó la facilidad con que se permitió a los fondos buitre atacar a países como el nuestro. Además, coincidimos con la Global Union y la Confederación Sindical Internacional en la necesidad de encontrar en septiembre una fórmula que permita en la ONU la creación de legislación, con Argentina como caso testigo, que sirva para que no les suceda a otros países con deuda lo mismo que a nosotros.
–¿Cuál es su opinión del dictamen fiscal que acusó a la Presidenta por el encubrimiento del atentado a la AMIA?

–Evidentemente la denuncia que presentó Nisman –ahora que es conocida en cada detalle– no es más que un alegato político que expresa, como un collage, las denuncias que han hecho sectores de la derecha en Argentina para tratar de desgastar al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El fiscal que ahora tomó la causa (Gerardo Pollicita) en la práctica ha decidido bajar un par de cambios, algo que ocultan los grandes medios, al no citar a indagatoria a la Presidenta, con lo cual está reconociendo que no hay mérito ni siquiera para tomar esa decisión. Hoy (por ayer) el editorial de Clarín enuncia algo obsceno, plantea que Nisman es un cadáver que va a perseguir eternamente, mortificarlo por siempre, a este gobierno. Revolotean como moscas alrededor de una situación trágica, que solamente va a ser explicada cuando se esclarezcan los nichos del poder donde se mezclan la casta sagrada familia judicial con los servicios de inteligencia locales e internacionales, con los sectores opositores, que también de manera obscena se suman a la marcha de los fiscales.
–¿Qué le parece esa movilización?

–Muchos de ellos tienen cuentas pendientes con la Justicia, la actuación del fiscal (Guillermo) Marijuán ha sido cuestionada. Y son los mismos que fueron señalados por inacción por los familiares de las víctimas del atentado a la mutual judía. Aparecen haciendo una convocatoria cuyo único hilo conductor es la reacción y el odio ante una serie de cambios que en Argentina significaron el intento de llevar democracia a esos estamentos oscuros donde habitan como señores de una casta superior. No admiten que nadie ponga luz sobre sus relaciones viscosas, casi siempre a favor de los dueños del poder económico.

sábado, 14 de febrero de 2015

HOMENAJE A RAUL SCALABRINI ORTIZ

14 DE FEBRERO DE 1898 - 30 DE MAYO DE 1959



Raúl Scalabrini Ortiz

Por Norberto Galasso

Raúl Scalabrini Ortiz nació en la ciudad de Corrientes cuando el siglo XIX tocaba a su fin.

Su adolescencia y juventud transcurren bajo la presión del liberalismo conservador predominante. 

Varios factores se conjugan, sin embargo, para que Raúl Scalabrini rompa la trama del pensamiento colonial. Por un lado, su militancia juvenil en un grupo llamado "Insurrexit", de ideología marxista, le permite descubrir la importancia de los factores económicos y sociales en el desarrollo histórico. Por otro su permanente deambular por el país [por razones de trabajo viaja a La Pampa, Entre Ríos y Catamarca] lo salvan de encerrarse en una visión porteña y le enseñan cómo viven y cómo sueñan sus compatriotas. A esto se suma un viaje a París, a los veintiséis años, del cual regresa hondamente decepcionado, pues en la "Francia eterna" del "humanitarismo y los derechos del hombre" encuentra un enorme desdén por los latinoamericanos y una antidemocrática xenofobia de "pueblo elegido". 

Además, Scalabrini busca auténticamente "su verdad" y no se contenta con la gloria efímera que satisface a sus colegas de la pluma. En este aspecto, su maestro Macedonio Fernández lo orienta hacia una vida profunda, de altruismo y generosidad, donde lo individual se diluya en aras del beneficio colectivo. "Mis días eran extrañamente ajenos los unos a los otros... Les faltaba sometimiento a una sorpresa más grande que ellos mismos. Les faltaba subordinación a una fe". 

En esa búsqueda se halla Scalabrini cuando, en octubre de 1929, se desencadena la crisis económica mundial. El capitalismo hace agua por todos lados y millones de hombres son arrojados a la desocupación y al hambre. Los países desarrollados, envueltos en la crisis, amenguan sus efectos, descargándola sobre los países productores de materia prima. En la Argentina se desmorona "el granero del mundo": caen los precios de las exportaciones y baja el peso. Desocupación, hambre, tuberculosis, delincuencia y suicidios señalan el inicio de la Década Infame.

Entonces el verdadero rostro del país vasallo se asoma a los ojos del prensador nacional que sepa verlo. Y mientras el resto de la inteligencia argentina juguetea con metáforas exquisitas, Raúl Scalabrini Ortiz emprende la tarea de demostrar la verdadera realidad nacional. Hasta poco tiempo atrás, también él se había enredado en la metafísica con "El hombre que está solo y espera", pero ahora - 1932 - Scalabrini hunde profundamente el escalpelo del análisis en la patria vasalla e inicia la tarea de toda su vida. El pensamiento nacional, dormido desde hacía décadas, se pone en marcha.

Scalabrini se pregunta en primer lugar ¿Cómo es posible que en un país como la Argentina, productor de carnes y cereales, haya hambre?. De allí pasa a inventariar nuestras riquezas [ferrocarriles, frigoríficos, puertos, etc.] estudiando en cada caso quién es el propietario de los mismos y así llega a la conclusión de que los argentinos nada poseen, mientras el imperialismo inglés se lleva nuestras riquezas a precios bajísimos y nos vende sus productos encarecidos, mientras los ingleses nos succionan a través de seguros, fletes, dividendos, jugosa renta producto de su dominio sobre los resortes vitales de nuestra economía.

Como consecuencia de su participación en la Revolución Radical de Paso de los Libres, Scalabrini es desterrado a Europa en 1933. Desde allá, se aclara aún más el grado de sometimiento argentino al imperio, pues lo que los diarios ocultan en la Argentina, se dice en voz alta en Alemania o Italia, especialmente debido a las rivalidades interimperialistas. "Somos esclavos de los ingleses", se repite una y otra vez Scalabrini, ya absolutamente convencido de que sus cifras son ciertas e irrefutables. Desde Alemania, en 1934, escribe sus primeros artículos en los que aborda en profundidad el problema clave de todo país semicolonial: la cuestión nacional.

Poco después, en 1935, ya de regreso del exilio se lanza decididamente a la lucha contra el imperialismo. Desde el periódico "Señales" y desde FORJA [Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina] condena uno a uno todos los decretos de la entrega. A través de la conferencia, el libro y los artículos periodísticos, no cesa un instante, desde entonces, en denunciar la expoliación imperialista. 

A través de las conferencias y los cuadernos de FORJA, Scalabrini se convierte en el gran fiscal de la entrega. Pero por sobre todos estos negociados, él apunta decididamente a la clave del sistema colonial: el ferrocarril. Esos rieles tendidos por el capital extranjero son "una inmensa tela de araña metálica donde está aprisionada la República". Es a través del ferrocarril que nuestra economía se organiza colonialmente para entregar riqueza barata en el puerto de Buenos Aires a los barcos ingleses y es a través del ferrocarril, con sus tarifas parabólicas, que el imperialismo destruye todo intento industrial en el interior, asegurando así la colocación de la cara mercadería importada. 

Por esos años, Scalabrini Ortiz se sumerge en la historia nefasta de esos ferrocarriles y paso a paso desnuda la verdad: que los ingleses trajeron capitales ínfimos, que aguaron esos capitales a través de revaluaciones contables dirigidas a inflar los beneficios, concedidos como porcentajes fijos sobre el capital, que quebraron todo intento de comunicación interna que no fuese a dar a Buenos Aires, que subieron y bajaron las tarifas, según sus conveniencias, para boicotear alas industrias nacionales que compitiesen con la mercadería traída de Londres, que obtuvieron miles de hectáreas de regalo junto a las vías, que no cumplieron función de fomento alguna en las provincias pobres, que hundieron unos pueblos y levantaron otros torciendo el trazado de las líneas según sus intereses y los de sus socios: lo oligarcas. 

Allí reside, sostiene Scalabrini, el verdadero cáncer de nuestra soberanía y en torno a él han crecido las restantes enfermedades que han terminado por hundirnos: la moneda y el crédito manejado por la banca extranjera, el estancamiento industria, la no explotación de la riqueza minera, ni de la hidroelectricidad, la subordinación a barcos, tranvías y restantes servicios públicos extranjeros, la expoliación de los empréstitos a través del interés compuesto "Somos una Argentina colonial, queremos ser una Argentina libre",reclaman Scalabrini, Jauretche y sus muchachos de FORJA. Pero el boicot del silencio cae sobre ellos. La superestructura creada por el imperialismo se cierra ahogando a las voces nacionales. Ellos no cejan, sin embargo, y desde las catacumbas van forjando la conciencia nacional. Scalabrini publica en esos años la "Historia de los Ferrocarriles Argentinos" y "Política Británica en el Río de la Plata".

Cuando se desencadena la Segunda Guerra Mundial y ante la presión aliadófila para que la Argentina envíe tropas al frente, Scalabrini Ortiz vuelve a hacer punta contra el imperialismo, publicando el diario "Reconquista". Desde allí defiende la neutralidad y lanza esta consigna: "No osdejéis arrastrar a la catástrofe. Si os empujan, subleváos. Muramos por la libertad de la Patria y no al servicio de los patrones extranjeros". Así convoca a la Segunda Independencia. 

Jaqueado por todas las fuerzas de la Argentina ainglesada, "Reconquista" logra vivir ton sólo 41 días. Pero subterráneamente, el pensamiento nacional se va infiltrando y despierta ya muchas conciencias dormidas. Y cuando poco después el Grupo de Oficiales Unidos dé el golpe de estado el 4 de junio de1943, alguien recordará que uno de los libros que esos militares consideran texto obligado para su formación política es "La Historia de los Ferrocarriles" de Scalabrini Ortiz. 

Poco después lo conoce personalmente a Juan Domingo Perón, a quien ya le sugiere la nacionalización de los ferrocarriles. El 17 de octubre de 1945, Scalabrini Ortiz forma parte de la multitud que irrumpe en nuestra historia para iniciar una Argentina Nueva. Ese día, se convence de que esos hombres, a los que llama "esos de nadie y sin nada", son los que conducirán al país hacia su nuevo destino: ".... Era el subsuelo de la patria sublevada. Era el cimiento básico de la Nación que asomaba por primera vez en su tosca desnudez original....Eran los hombres que 'estaban solos y esperaban', que iniciaban sus tareas de reivindicación".

Pocos meses después, Perón derrota en las urnas a los viejos partidos representantes de una Argentina que moría irremediablemente. Scalabrini acompaña el proceso de la campaña electoral desde las columnas del diario "Política" y mantiene estrecho contacto con Perón, ya siendo éste presidente. Presenta entonces varios trabajos atinentes a la nacionalización de los ferrocarriles, pero no acepta cargos en el gobierno. Considera que su lugar está en el llano, opinando, fiscalizando, apoyando, pero, después de tantos años de oposición, no se considera un "hombre de construcción".

Participa así del proceso de la Revolución Nacional y ve caer uno a uno los eslabones de la cadena con que el imperialismo nos sojuzgaba y que él había denunciado sin descanso: los ferrocarriles, los teléfonos, los bancos, la exportación y la importación, el transporte marítimo y el aéreo, los seguros, el gas, etc. Y ve también crecer a ritmo intenso a la industria liviana, asfixiada tantos años por la mercadería importada. Así transcurre esos años estudiando, elaborando ideas.

Una nación económicamente libre, socialmente justa y políticamente soberana deja atrás, como un triste recuerdo, a aquella colonia de los años treinta. Las consignas lanzadas por FORJA, a veces casi con las mismas palabras, son coreados ahora por la multitud. 

Pero si bien Perón reconoce en variadas oportunidades, el aporte ideológico de Scalabrini, su gobierno no le brinda el acceso a "los medios" para que difunda su "pedagogía nacional". La burocracia peronista, por su parte, choca con este místico de la política, contumaz crítico de toda desviación o inconducta. Por ello se retrae dela vida pública y se dedica a plantar álamos en las costas del Paraná. 

De esa época afirma: "Hay muchos actos y no de los menos trascendentales de la política interna y externa del Gral. Perón que no serían aprobados por el tribunal de ideas matrices que animaron a mi generación…..En el dinamómetro de la política esas transigencias miden los grados de coacción de todo orden con que actúan las fuerzas extranjeras en el amparo de sus intereses y de sus conveniencias". Y agrega: "No debemos olvidar en ningún momento- cualesquiera sean las diferencias de apreciación-que las opciones que nos ofrece la vida política argentina son limitadas. No se trata de optar entre el Gral. Perón y el Arcángel San Miguel. Se trata de optar entre el Gral. Perón y Federico Pinedo. Todo lo que socava a Perón fortifica a Pinedo, en cuanto él simboliza un régimen político y económico de oprobio y un modo de pensar ajeno y opuesto al pensamiento vivo del país". Por eso, cuando le proponen participar en un golpe contra el gobierno, rechaza la invitación. Por eso, también, es uno de los primeros en alistarse en la "Resistencia", en setiembre de 1955, a la caída de Perón.

El golpe militar del 16 de setiembre propicia el retorno oligárquico. Ahora han vuelto los hombres de paja del imperialismo, los los mismos del los años treinta.

Otra vez los amigos de los ingleses, otra vez los personeros dela oligarquía, otra vez los pactos claudicantes, de nuevo los bancos privados, los tratados vergonzosos, las devaluaciones para engordar las arcas de los ganaderos. Y de nuevo entonces, piensa Scalabrini, hay que plantear como única y absoluta prioridad: la Revolución Nacional. Todo parece volver hacia el pasado y las ideas de Scalabrini se afirman en su vieja lucha. Desde "El Líder", "De Frente" y "El Federalista" se constituye en crítico implacable. Cerrados estos periódicos, escribirá desde mediados de 1956 en la revista "Qué".

La Revolución Nacional, por sobre todo, piensa Scalabrini y así redobla sus esfuerzos para romper el continuismo. Esa posición lo lleva a colaborar con Frondizi y Frigerio entendiendo que debe usar a "Qué" como vocero de sus ideas, más allá de sus diferencias que pueda tener con los teóricos de la burguesía nacional. 

Todo el año 1957 Scalabrini ataca semana a semana las medidas retrógradas y pro imperialistas del gobierno. Puede decirse que a través suyo se expresa la Argentina auténtica que se niega a volver al pasado. El 23 de febrero de 1958 el Frente Nacional, que lleva a Frondizi para presidente, aplasta a la reacción en las urnas, pero la entrega del poder es condicionada. Por eso Scalabrini entiende que debe seguir apoyando, aún disintiendo en muchos aspectos, al gobierno frondizista. Por eso también acepta la dirección de la revista "Qué",convertida ahora en revista oficialista.

Durante poco tiempo, sin embargo, permanece en su dirección [menos de tres meses]. La publicación de los contratos petroleros en los últimos días de julio de 1958,lo decide a renunciar. Escribe entonces un artículo titulado "Aplicar al petróleo la experiencia ferroviaria" y deja constancia de su disentimiento con los contratos, en especial con lo pactado con la Banca Loeb. No desea, sin embargo, romper frontalmente con el gobierno cuando éste se encuentra jaqueado por los gorilas y prefiere irse calladamente. Por otra parte, ya está preso de un cáncer que lo llevará a la muerte pocos meses después. 

Desde esa separación, Scalabrini Ortiz ya no actúa públicamente pero sus amigos y sus familiares saben que una tristeza lo domina por la traición del frondizismo. El 31 de diciembre de 1958, Frondizi anuncia la adhesión de la Argentina al Fondo Monetario Internacional [FMI] y en enero de 1959 se abraza con los banqueros de Wall Street; mientras los tanques derrumban las verjas del Frigorífico Municipal [en la ciudad de Buenos Aires] para sofocar a los obreros en huelga. Pero Scalabrini, ya nada puede decir: está vencido por la enfermedad y después de un período de postración, fallece el 30 de mayo de 1959. 

En el cementerio, Jauretche recuerda que Scalabrini fue el maestro, el que les permitió pasar del antiimperialismo abstracto al antiimperialismo concreto, descubriendo la verdadera realidad argentina, como paso previo al intento de transformarla. Por eso concluye su despedida con estas palabras: "Raúl Scalabrini Ortiz …..Tú sabes que somos vencedores… vencedores en esta conciencia definitiva que los argentinos han tomado delo argentino. Por eso hemos venido, más que a despedirte, a decirte: ¡Gracias, Hermano!"

El 13/01/42 muchos amigos de Raúl quedan perplejos al leer el siguiente aviso en los ofrecidos de "La Prensa":

"Caballero argentino, casado, de 44 años, con amplias relaciones, estudios universitarios, técnicos, una vasta cultura general, científica, literaria y filosófica, con experiencia general y profunda de nuestro ambiente económico y político, ex redactor de los principales diarios, autor de varios libros premiados y de investigaciones, aceptaría dirección, administración o consulta de empresa argentina, en planta o en proyecto, en los órdenes industria, comercial o agrario. Dirigirse a Raúl Scalabrini Ortiz, Calle Vergara 1355, Vicente López". 
Los datos del aviso son correctos. Estudios Terciarios: Es agrimensor. Ha trabajado en los principales diarios y revistas La Nación, El Diario de Láinez, Noticias Gráficas, El Mundo, El Hogar, Martín Fierro, La Gaceta del Sur. 

Ha recibido el Segundo Premio Municipal por "El hombre que está solo y espera", en 1931. Ha sido traducido al alemán, inglés e italiano. Ha dirigido un Diario "Reconquista" y prácticamente codirigido el semanario "Señales". Ha dictado muchas conferencias. Ha publicado poesías en "La Gaceta del Sur". Ha publicado un libro de cuentos "La Manga". 

Se ha vinculado con los hombres más importantes de su generación en lo literario [Borges, Mellea, Marechal, A. Storni, Macedonio Fernández] y del mundo político [E. Palacio. Jauretche, Gálvez, los hermanos Irazusta]. Compañero de estudios de Gainza Paz, Saenz Valiente, el negro Uriburu [C. Universitario]. Ha publicado libros de historia y economía: "Política Británica en el Río de la Plata", "Historia de los Ferrocarriles". 

¿Por qué R.S.O pide trabajo y es desconocido para el público en general? ¿Por qué no tiene donde expresarse?. Es un maldito y él era consciente que eso se produciría: aislamiento, boicot, marginalidad, etc.. El había descubierto algo importante y sabía lo que le ocurriría. Fue conscientemente al silenciamiento.

fuente: www.discepolo.org | www.elortiba.net



viernes, 13 de febrero de 2015

LA CTA EN LA EMBAJADA ARGENTINA EN WASHINGTON



ENCUENTRO ENTRE LA EMBAJADORA NAHÓN Y EL SECRETARIO GENERAL DE LA CTA, HUGO YASKY

La Embajadora Cecilia Nahón se reunió con Hugo Yasky, quien se encuentra en la ciudad de Washington para participar de la reunión de alto nivel de la Confederación Sindical Internacional y Global Unions con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

En la misma expondrán la Secretaria General de la CSI, Sharan Burrow y la Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, y el Presidente del BM, Jim Yong Kim. En la misma expondrán la Secretaria General de la CSI, Sharan Burrow y la Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, y el Presidente del BM, Jim Yong Kim. Ambos coincidieron en destacar la relevancia de que representantes de organizaciones sindicales del mundo realicen dicha reunión con los organismos internacionales financieros en Washington, para presentar la posición de los trabajadores sobre los organismos financieros, sus recomendaciones y diagnósticos. El secretario general Yasky expondrá este jueves 12 de febrero sobre la experiencia en Argentina luego de la crisis de 2001 y la situación actual derivada del litigio con los fondos buitre en el panel sobre el papel del FMI y el BM con respecto a la cuestión de la desigualdad de ingresos y la concentración de la riqueza.

Recordaron asimismo el importante apoyo brindado por la Confederación Sindical Internacional junto con otras centrales obreras internacionales en el mes de septiembre pasado en apoyo a la posición argentina frente a los fondos buitre en la reunión mantenida con la Presidenta de la Nación Cristina Fermández de Kirchner en el Consulado General en Nueva York en ocasión de la 65 reunión de la Asamblea General de Naciones Unidas.

jueves, 12 de febrero de 2015

60 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE GERMAN ABDALA


Ejemplo de militante sindical y político
Por Norberto Galasso (2013)

Había nacido junto al mar –en su querida Santa Teresita bonaerense– un 12 de febrero de 1955. "Mi viejo era comerciante, como mi abuelo, como todos los turcos... En Santa Teresita fui hasta segundo grado y luego seguí en San Clemente." Luego, estudia en Buenos Aires, en el colegio Manuel Belgrano, y a los 15 años ya milita en una villa de Parque de los Patricios y después, en otra, de Barracas.

Más tarde se afilia a la agrupación peronista Amado Olmos, enrolada en la CGT de los Argentinos, que preside Raymundo Ongaro. Y a los 20 años ya es delegado en los Talleres de minería del Estado. A los 22, junto a Víctor de Gennaro, funda la agrupación ANUSATE y da pelea a la burocracia gremial de Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), expresada en Juan Roberto Horvath, a la cual derrotan en 1984, primera gran victoria de los trabajadores contra la burocracia cómplice de la dictadura militar.

Aún no ha cumplido 30 años cuando ya es secretario general de ATE Capital. Al año siguiente, junto a Carlos "Chacho" Álvarez funda la agrupación política Movimiento Renovador peronista de la Capital Federal.

En los dos frentes hay que dar la lucha y a ellos entrega todas sus fuerzas. Su claridad política, así como su conducta intachable y combativa, le ganan nuevas responsabilidades. En 1988 es ratificado por otros cuatro años como secretario de ATE Capital y en 1989 es electo diputado por el Partido Justicialista.

Pero gran parte de la dirigencia sindical y política del justicialismo se alinea junto al menemismo gobernante, traicionando las banderas históricas del ’45: privatizaciones, endeudamiento externo, contratos laborales ‘basura’, relaciones carnales con el imperialismo, indulto a los represores genocidas. Su respuesta es contundente: se aparta del bloque oficialista, integra en el Congreso el grupo disidente "de los ocho", renuncia a los cargos partidarios y a la afiliación. Y continúa su lucha de siempre.

En lo político, define: "Sostuvimos antes la necesidad del pacto social... Pero ahora, ¿con quién? ¿Con Pérez Companc? ¿Con Macri, acaso?" (1991). En lo sindical brega por la fundación de la CTA (Congreso de los Trabajadores Argentinos), defendiendo un modelo sindical democrático, combativo y antiburocrático. Pero ya está tomado por el cáncer y debe afrontar una larga sucesión de operaciones en el país y en el exterior.

Sin embargo, su espíritu se mantiene erguido y rebelde, sin vacilación alguna. En 1992 es elegido por un nuevo período como secretario de ATE Capital, y en noviembre del mismo año concurre al primer Congreso del CTA en Parque Sarmiento, donde levanta la voz para arengar a los compañeros. Está en silla de ruedas, flaco y pálido, pero con los ojos luminosos de quien está seguro de la victoria final.

Disculpe el lector que termine esta nota con algo personal. Estaba en un café de La Boca, por razones de trabajo, cuando escuché por radio la noticia de su muerte, ese fatídico 13 de julio de 1993, cuando tenía apenas 38 años y una vida de lucha ejemplar.

El golpe fue tremendo y olvidando compromisos redacté allí mismo esta despedida, que luego publicó un periodiquito militante que se llamaba En lucha por la liberación nacional. Se lo transcribo como un recuerdo:

"Chau, hermano..."

En esta época de traición y de infamia, cuando los tránsfugas festejan la orgía de la entrega, mantuviste firme tu bandera de lealtad a los trabajadores, con tu conducta inclaudicable. No pudieron con vos, Germán. No pudieron con tu indomable fe, con tu compromiso de sangre con la utopía de un mundo mejor. Por tu inteligencia y tu corazón grandote eras uno de los pocos dirigentes que podían mirar a los trabajadores a los ojos sin nada que ocultar, con la certeza de que andábamos buscando el nuevo camino. Por eso no pudieron con vos. No pudieron quebrarte la esperanza ni tampoco congelarte en ortodoxias impotentes. "El pacto social con quién?" te preguntabas y nos preguntabas hace dos años en una de tus últimas charlas... Cuando más débil la materia, más fuerte tu espíritu y tu coraje.

Te recordamos en el último noviembre con la sonrisa de quien sabe que más allá de todo, integra la caravana triunfadora capaz de salvar al hombre argentino y coadyuvar a un nuevo destino para la humanidad. Allí nos dijiste y ése fue tu último mensaje: "A mí no me va a matar el cáncer, me mataría, eso sí, la tristeza, si no logramos dar forma organizativa y presencia a este maravilloso fervor militante". Con esa fe nos diste fuerza para seguir, para creer, para luchar en la buena senda, la tuya y la nuestra.

Ahora, cuando más te precisamos, te perdemos. Pero ni siquiera la muerte podrá con vos, pibe, porque seguirás junto a nosotros, en tu conducta, en tu militancia, en tus ideas. Y tarde o temprano, como vos lo sabés, la victoria será nuestra y definitiva. Y estarás vos como siempre, Germán, como, ayer, como hoy, como mañana... Chau, hermano.

A 38 DE LA DESAPARICION DE OSCAR SMITH

“Lo que se pierde luchando, tarde o temprano se recupera”

FUENTE: DIARIO TIEMPO ARGENTINO /OPINION
JUEVES 12 DE FEBRERO DE 2015
POR ANA VAINMAN

“Lo que se pierde luchando, tarde o temprano se recupera”

Ese era el lema del dirigente, a quien todos conocían
como "El Gato". Tenía 45 años, mujer y dos hijas.

Hace 38 años, un hombre se subió a su Dodge naranja en Villa Domínico. Debía abordar un avión que lo llevaría a Mar del Plata. Allí se encontraría con su mujer y sus hijas. Pero nunca llegó al aeropuerto.

Hacía tiempo que sabía que estaba en peligro. Se lo habían advertido. Esa mañana, probablemente en algún momento de su recorrido, se haya dado cuenta de que lo seguían. Eran tres Ford Falcon. Finalmente, uno de ellos lo chocó. Con armas largas, patadas y golpes, lograron sacarlo de su auto. Él gritaba, se resistía. Fue peor. De los pelos lo arrastraron hasta tirarlo en el piso del asiento trasero de uno de los falcon, que era blanco.

Esa fue la última que vez que Oscar Smith, secretario general de Luz y Fuerza Capital Federal, fue visto con vida. Aún permanece desaparecido.

Smith se había afiliado al Sindicato de Luz y Fuerza en 1958, cuando estaba por cumplir los 19 años y acababa de terminar la secundaria en una escuela técnica. Su padre trabajaba en SEGBA desde la década del '30 y ayudó a su hijo a conseguir trabajo. Con la ayuda financiera del sindicato se compró un terreno en su Villa Domínico natal, donde se construiría una casa y viviría con su flamante esposa, Ana María Pérez, con quien tendría dos hijas.

A pesar de la propaganda en contra que imponía la autodenominada Revolución Libertadora, siempre se sintió peronista. En 1963 fue elegido delegado de su sector en SEGBA.

En las elecciones de 1966, sería postulado para ocupar un cargo en la nueva conducción. Su amigo, Juan José Taccone, era secretario gremial y una de las "manos derechas" del secretario general Félix Pérez.

Hacia fines de los sesenta, Luz y Fuerza rechazó la creación de la CGT de los Argentinos porque cuestionaba el sesgo ideológico de sus dirigentes. Además, el sindicato se puso a las órdenes del metalúrgico Augusto Timoteo Vandor. El "participacionismo" para con la dictadura de Juan Carlos Onganía de la conducción de Luz y Fuerza comenzó a cuestionarse desde varios sectores, especialmente de quienes respondían a Agustín Tosco, dirigente cordobés, proveniente de la izquierda.

En 1970, Smith llegó la conducción del sindicato de Capital Federal, donde ocupaba la Secretaria Gremial. EL secretario general para ese entonces era su amigo de toda la vida, Juan José Taccone.

Una vez regresado Juan Domingo Perón a la presidencia, implementó una nueva política energética. A fines de 1973 Perón ofreció a Taccone la posibilidad de administrar SEGBA. Taccone aceptó y propuso un novedoso modelo autogestionado en dos niveles: consejos de trabajadores y consejos de usuarios. El Estado Nacional se ocuparía exclusivametne de la coordinación de la conducción. Los resultados fueron óptimos: se disminuyeron gastos, se mejoraron los servicios y se llevó energía eléctrica a regiones alejadas de los centros de población urbana.

Esta cogestión en SEGBA implicó para el Sindicato Luz y Fuerza una nueva etapa. Además del poderío gremial que el sindicato había ido adquiriendo a lo largo de los años desde su creación, ahora se sumaba la gestión en áreas sólo permitidas al Estado o a empresas privadas.

En ese contexto –y en 1974– fue cuando Oscar Smith se convirtió en secretario general. Después de la muerte de Perón y con la escalada de violencia contra los grupos guerrilleros protagonizada por la Tripe A, muchos sindicalistas comenzaron a moverse con custodia e incluso a muchos se los acusó de prestar a sus "muchachos" para tareas represivas. Pero Oscar Smith siempre prefirió mantenerse al margen de esa costumbre, y rechazó tener custodia. "Los hombres de Luz y Fuerza jamás tuvieron guardaespaldas.

Esa ha sido una trayectoria que yo no torceré", también dicen que decía...

Ya con Isabel Perón en el poder y con la complicada situación económica y política que se vivía, Smith consiguió un legendario convenio colectivo.

Luz y Fuerza fue uno de los primeros objetivos de la represión de la última dictadura cívio-militar. A un mes del Golpe, el sindicato fue intervenido por el Ejército, pero la empresa estatal SEGBA fue ocupada por la Marina, cuando las Fuerzas Armadas se repartieron los organismos del Estado. El interventor de Luz y Fuerza fue el coronel Saumel y el de SEGBA el coronel Roberto Roualdés. Además, decretado un despido masivo de delegados de Luz y Fuerza, y derogado las convenciones colectivas de trabajo, lo que generó un intenso plan de lucha que incluyó huelgas y sabotajes. 

Según consta en la declaración que el fallecido Oscar Lescano hizo en 2001 en el Juicio por la Verdad, Smith inició negociaciones con el Ejército para reinstalar a los despedidos y recuperar a los detenidos. En ese marco, concurrió a una reunión junto a Lescano con quien entonces era jefe del Primer Cuerpo de Ejército, Carlos Guillermo Suárez Mason. Smith le dijo al militar: "Nosotros nos venimos a entregar, tenemos captura recomendada." Y agregó: "Afuera están los vivos y adentro están los perejiles. Largue a los 43 y nos quedamos nosotros dos". Según Lescano, Suárez Mason le contestó: "Pero ustedes tampoco son los que tiran con Itaka a los transformadores y que hacen todo tipo de sabotaje para que se corte la luz." A lo que Smith replicó que él era quien daba las órdenes de hacerlo. Es ya legendaria la frase que le espetó en ese contexto Smith a Suárez Mason: "A mi no me grite que yo no estoy vestido de verde."

Además, entabló negociaciones con el entonces ministro de Trabajo, general Horacio Tomás Liendo, y con su segundo, general Américo Daer, entre el 7 y 8 de febreroen las que habrían llegado a un acuerdo con el cual se levantarían las medidas de fuerza.

Según relatos de sus compañeros, en el verano de 1977, el General Roberto Viola, uno de los jerarcas del proceso, le hizo saber que saliera de circulación, porque su vida corría peligro, Oscar no hizo caso a la advertencia.

El 11 de febrero de 1977 –según declararon vecinos de Villa Dominico– Smith circuló con su auto por avenida Mitre y luego giró por Debenedetti hacia el Riachuelo. Allí fue encerrado por otros autos. Personas vestidas de civil se lo llevaron en un Falcon blanco.

Hay quienes interpretan la desaparición de Smith como una interna entre la Armada y el Ejército, cosa que explicó también en otras desapariciones.

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos realizó el primer hábeas corpus masivo en favor de Smith, el 11 de abril de 1977. La Corte Suprema se declaró incompetente, pero le pidió al Ejecutivo que hiciera saber la lista de los detenidos.

En su carta abierta a la Junta Militar, Rodolfo Walsh también denunció las atrocidades cometidas contra los trabajadores en general y contra Smith en particular. "Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, llevando la desocupación al récord del 9%, prometiendo aumentarla con 300 mil nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.

En una nota al pie, aclaraba: Entre los dirigentes nacionales secuestrados se cuentan Mario Aguirre de ATE, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Oscar Smith de Luz y Fuerza. Los secuestros y asesinatos de delegados han sido particularmente graves en metalúrgicos y navales.

En 1998, Roberto Corrales –un ex detenido desaparecido cuyos testimonios fueron difíciles de corroborar y que admtió haber colaborado con la dictadura para entregar compañeros– testimonió ante la Subsecretaría de Derechos Humanos que había compartido celda con Smith en un centro clandestino de detención ubicado en el sótano de una fábrica abandonada, en avenida La Plata y 12 de Octubre, Quilmes (donde hoy funciona el hipermercado Carrefour). Según ese mismo testimonio, Smith fue brutalmente torturado aunque mantenía entereza moral y murió entre el 8 y el 10 de enero de 1978. Además, se cree que fue enterrado en ese predio.

Ayer se realizó una misa a las 18 horas frente a la sede del sindicato de Capital Federal. Según el actual secretario general, Guillermo Moser, la prédica de Smith "está más vigente que nunca por la convención colectiva que él consiguió y que está vigente hoy en día." El Convenio Colectivo 36/75 había sido derogado por la dictadura. Pero hoy está nuevamente en vigencia. El lema del dirigente era: "Lo que se pierde luchando, tarde o temprano se recupera."

Cuestionado desde sectores combativos por burócrata. Reivindicado por el sindicalismo peronista. Recordado por su legado para los trabajadores lucifuercistas. Admirado por su valentía. Oscar Smith, "El Gato", tenía 45 años, mujer y dos hijas. Era secretario general de Luz y Fuerza. Hoy permanece desaparecido. Nunca más.

miércoles, 11 de febrero de 2015

LA CTA NO ADHIERE NI CONVOCA



MARCHA DE LOS FISCALES



Entrevista del periodista Juan Miceli a Hugo Yasky, con motivo de la marcha convocada por los fiscales para el 18 de febrero.

Juan Miceli: Queríamos consultarle en primer lugar, aparentemente Julio Piumatto, por ejemplo, secretario general de los Judiciales va a participar. Hay una información que indica que irían los sindicatos de Hugo Moyano y Barrionuevo. ¿Qué actitud tendría la CTA frente a la marcha del 18 de Febrero?

Hugo Yasky: No participa de ninguna manera. No convoca ni comparte el contenido de la convocatoria. Tampoco comparte la catadura moral de los convocantes.


Porque la verdad que la convocatoria a una marcha en un momento donde haría falta realmente que la Justicia pueda actuar, que se pueda desentrañar a fondo...

J.M.: Disculpe, la catadura moral es un término muy amplio y es duro a la vez. De ninguno, de alguno, porque...

H.Y,: Mire, los fiscales, por ejemplo. Yo estuve en marchas convocadas por las Abuelas de Plaza de Mayo; las Madres de Plaza de Mayo; por los familiares de José Luis Cabezas; por gente que sufría hambre, injusticias muy fuertes, muy dolorosas. Y de pronto a esta convocatoria la hace un puñado de fiscales, que todos tienen alguna cosa que explicarle a la sociedad. No hay uno que uno pueda decir: es un hombre probo, transparente, un ejemplo que yo, como maestro, tomaría para mis alumnos. Entonces, ya de movida...

J.M.: Pero Campagnoli, ¿usted cree que no es un hombre probo?

H.Y.: La verdad, que erigir a Campagnoli, en un ejemplo ético para la sociedad, por lo menos me parece un acto de voluntarismo,

J.M.: ¿Qué elemento puntual de Campagnoli tomaría usted para no considerarlo un hombre probo?

H.Y.: Campagnoli me parece un personaje menor. Por eso le digo, acá estamos hablando de una marcha que se convoca, realmente, para tratar de generar la idea consistente de que el fiscal Nisman había hecho una denuncia, inculpaba a un gobierno y que esa denuncia tenía fundamento. Nadie habla de eso. La denuncia no tiene ningún fundamento. La denuncia, en el mejor de los casos, es un alegato político. Hay una gran operatoria a través de los medios de comunicación. Fíjese el día lunes, el día que se presentaba Nisman al Congreso, La Nación publica un artículo de Pagni, el principal escriba que tiene La Nación, no sabiendo La Nación todavía de la muerte de Nisman, se publica el mismo día, que conocemos esa desastrosa noticia, en la cual el propio Pagni reconoce que con la desmentida de Interpol se caía a pedazos el pronunciamiento que iba a hacer en el Congreso el Dr. Nisman, y que en todo caso no iba a pasar de ser un alegato político que expresaba la visión que tenían una cantidad de personajes de la política, alineados con lo que es la orientación que le pretendió dar la CIA al atentado a la AMIA. Entonces, la verdad, no hablamos de ese tema, que es lo sustancial. Se pretende a partir de esa omisión, intentar generar la idea de que al Gobierno le favorecía la muerte de Nisman. Y eso, ni un nene de cuatro años se lo puede creer. Porque si hay alguien que fue profundamente perjudicado por esta situación, es el propio gobierno. Entonces me da la sensación de que hay una cantidad de sectores que pretenden en este momento, de una manera para mí, obscena, especular con la muerte de Nisman, y utilizar, como lo está haciendo gran parte de la oposición, en provecho propio, especulando con una política y un rédito electoral que supuestamente le daría a esto el tema de Nisman. Es más, me produce vergüenza ajena, ver cómo se disputan entre sí para ver quién está más cerca de ser el que saca más rédito político y especula mejor con la muerte lamentable de este fiscal. A mí me parece algo indecoroso de parte de la oposición y de muchos sectores. Usted los nombraba, Barrionuevo y Moyano, que ahora se montan, porque esto es como un gran Arca de Noé, donde todo el mundo dice “te quiero”. Ahora querían que la causa de la AMIA se descifrara. Todos querían defender a los familiares de las víctimas del atentado. Ahora todos son amantes del fiscal Nisman. Y la verdad que me parece indecoroso.

J.M.: Igual Campagnoli, Marijuán, Stornelli, son grandes, se saben defender. Yo no quiero en todo caso evaluar lo que usted dice. Me llama la atención que hable de la catadura moral en rasgos generales, porque también yo podría preguntarle sobre la catadura moral de Oyarbide. Usted qué dice. Usted qué diría de Norberto Oyarbide.

H.Y.: Lo mismo. Oyarbide no me parece un ejemplo ético. Le vuelvo a repetir. Fui a marchas que convocó la señora Estela de Carlotto, la mamá y el papá de José Luis Cabezas; fui a marchas que convocaron gente que sufría hambre; fui a marchas que convocó la señora Hebe de Bonafini; fui a marchas que convocaron parientes de los desaparecidos. Y ahí había gente que tenía una estatura ética y moral. En todo caso, quienes convocan a esta marcha, no son más que seres que no tienen la estatura de ser un ejemplo, para convocar al resto de las personas, en el mejor de los casos.

J.M.: Lo que pasa es que hablar de la moral de otro, siempre es polémico, porque me viene a la memoria...

H.Y.: Yo prefiero hablar de Nisman, de la inconsistencia de la causa, de cómo se le pretende endilgar al gobierno, algo que como sabemos todos los que tenemos una mínima capacidad de raciocinio, que no tiene absolutamente nada que ver y que es el principal perjudicado. Prefiero hablar de cómo especula y lo utiliza la oposición; prefiero hablar de cómo los medios dominantes han instalado una furibunda campaña; de cómo sectores vinculados a los fondos buitre sacan tajada de esto; de la campaña que hay en todo el mundo. Yo ahora estoy en Washington, de la campaña de los sectores más reaccionarios, a través de medios de prensa muy poderosos. Porque no me chupo el dedo.

J.M.: Concretamente la CTA más cercana o más lejana al gobierno no participa de esta marcha.

H.Y.: La CTA de los Trabajadores, más cercana al gobierno, porque quizás el gobierno dentro de pocos meses sea Macri, Massa, y la CTA de Micheli va a pasar a ser la oficialista y nosotros la opositora. Por eso, la CTA que puede estar siendo hoy la más lejana al gobierno que en el futuro tenga la Argentina, no convoca a la marcha.

J.M.: Igual, lo ideal sería que las entidades que representan a los trabajadores sean independientes. Y no cercanas o lejanas.

H.Y.: Yo creo que desde esa autonomía de clase apoyamos la política de este gobierno. Desde la autonomía de la clase trabajadora, que nunca tuvo la posibilidad de tener ni una democracia, ni conquistas sociales de las características de esto. Y esto no lo discute nadie. Estoy en Washington, y no hay nadie que pueda negar que la Argentina es uno de los pocos países de América Latina que … redujo la desigualdad y la pobreza. Entonces, desde ahí, nuestra autonomía nos dice que esta marcha no es una marcha que tenga como objetivo, como sí lo fueron las que querían esclarecer otros asesinatos: los de los desaparecidos, lo de Cabezas, lo de tanta gente que lamentablemente pasó al olvido, y a nadie se les movió el pelo, de muchos de éstos que convocan hoy.

J.M.: Gracias por atendernos.

COMUNICADO DE LA CTA PROVINCIA DE BUENOS AIRES




La CTA rechaza la convocatoria de la marcha del 18 F
Se exige al gobierno provincial una rápida respuesta al reclamo salarial

El 10 de febrero de 2015

El Consejo Ejecutivo de la Central de Trabajadores de la Argentina Provincia de Buenos Aires, reunida hoy 10 de febrero de 2015, presidida por su Secretario General Roberto Baradel y los Adjuntos Daniel Perez Guillen y Raul Calamante, exige una pronta solución al reclamo salarial de los trabajadores estatales, judiciales, docentes, médicos y municipales bonaerenses.


Si bien este año las paritarias salariales arrancaron antes, "vemos que estamos estancados sin una definicion concreta al reclamo de miles de trabajadores bonaerenses".
Por otra parte, desde la CTA criticamos fuertemente la convocatoria de la marcha del 18 de Febrero por considerarla contraria a los fines que esgrimen en su convocatoria que es la busqueda de la justicia. Y por tratarse, ademas, de una utilizacion oportunista del tragico deceso del Fiscal Alberto Nisman.
Los sectores convocantes no representan al conjunto del Poder Judicial, y los voceros que llaman a la marcha fueron denunciados por no haber tenido un compromiso con la justicia y los Derechos Humanos.
Por ultimo, la Central de los Trabajadores exige a las autoridades judiciales competentes un pronto esclarecimiento de los hechos y sus motivaciones por el bienestar de las instituciones y la democracia argentina.

CONSEJO EJECUTIVO
CTA - BUENOS AIRES

domingo, 8 de febrero de 2015

CARTA ABIERTA N° 18

ENTRE EL TEXTO Y LA SANGRE

FUENTE: DIARIO PAGINA 12 / EL PAIS
DOMINGO 8 DE FEBRERO DE 2015


1.

Un hecho de profunda e inusitada gravedad ha alterado la vida política del país que, en su sustancia última, puede revelar el modo en que los llamados Servicios de Información afectan todas las instancias de la institucionalidad democrática de la Nación, sus estructuras jurídicas y políticas republicanas y el complejo comunicacional globalizado. Servicios de Informaciones, que además, se ligan ostensiblemente –hasta lo que la simple mirada pública puede conjeturar– con las agencias de Inteligencia de los Estados Unidos y sus países asociados. No influyen sólo por el poder de su clandestinidad en la esfera pública, sino porque toda una manera de emplear el lenguaje y los conceptos políticos –en medios de comunicación, círculos financieros, partidos políticos– toma su impulso de la idea de “fuente”, “operación”, “filtración”, “apriete”, “rumor”, “seguimiento”, “pinchadura”, etc. El propio concepto de información recubre todo esto, tanto desde una operación de amígdalas hasta tomar cuerpo humano como indicador de una semiología del terror.

En verdad, gran parte de lo grave que ocurre ya está inscripto en nuestro lenguaje cotidiano y en la lengua comunicacional de la época. Por otro lado, la trama geopolítica de los servicios mundiales, en las radiaciones que emergen del más connotado, la Central de Inteligencia Norteamericana, sus anexos o sucursales en países de todo el mundo, introducen variantes de acción, a veces deliberadamente contradictorias entre sí, poniendo en crisis el clásico concepto de autodeliberación de la ciudadanía y, entre tantas otras cosas, afirmando el “cui buono”, famoso interrogante que falazmente lleva las responsabilidades hacia quienes supuestamente “se benefician” de un crimen. Se dice en los medios relacionados con estas agencias internacionales que, cualquiera sea el resultado de las investigaciones sobre la muerte del fiscal Alberto Nisman –asesinato, suicidio inducido o suicidio–, ninguno podrá “favorecer al Gobierno pues la gente cree en asesinato”. De tales razonamientos surge la idea de “verdad” de los Servicios de Informaciones. En cambio, lejos de esta noción de verdad construida como la eficacia de un mero efecto, se halla la verdad yacente en las ruinas de la historia, que es preciso develar. Fuimos contemporáneos de atentados que, articulados con fuertes poderes fundados en el secreto de los Estados y sus bóvedas ocultas, eran sumergidos bajo sucesivas capas de operaciones obedientes a la turbia realidad de una época que vive en el abismo de lo indecible de los muertos sin sepultura, los anónimos sacrificados y el sinsentido de las masacres. Si la política prosiguió sus vicisitudes sobre esas superficies agrietadas, es hora de pensar de nuevo el origen de lo público y de la palabra encarnada en la historia y no en el pronóstico de las agencias de asesoría, informaciones y diseño de campañas.

La muerte del fiscal Nisman ha sumido en un extendido estupor a la población, al Gobierno y a todas las fuerzas sociales y políticas. Esta muerte, que es imperativo investigar con rigor y premura, debe ser tomada en primer lugar con un sentimiento de congoja cívica, pues se ensombrece la vida pública a la par que lleva un indefinible dolor a la familia del fallecido. El fiscal condensaba las maniobras completas de los servicios secretos mundiales de un modo que para él se tornaba insoportable, con situaciones que tal vez lo consternaban, que irían a superarlo y a encerrarlo en el enredo de complejísimas claves nunca descifradas. El particular dramatismo que tiene esta muerte, pues sus autores no son conocidos ni es posible descartar un suicidio, agrava el sentimiento de incertidumbre y miedo que desata, y por consiguiente los errores políticos que se manifiestan al interpretarlo. El fiscal Nisman iba a presentarse a ampliar su inusitada denuncia por “encubrimiento”, en una comisión del Congreso, contra la Presidenta de la República, a la que atribuía la participación en un supuesto “plan criminal”, expresión que ya se utilizara en el Juicio a las Juntas en la época de Alfonsín, increíble acusación que trasponía un hecho en otro totalmente heterogéneo y contrario, que el vocabulario del republicano esencial –figura que, podemos imaginar, vive en la conciencia de todo fiscal– por razones obvias, nunca debió haber permitido.

Hubo textos y sangre. Todo ello abarcó los capítulos que siguieron al extraño e incongruente escrito de Nisman; el aluvión comunicacional afín al relato policial en todos sus géneros y la extraña foto que él mismo envía con sus folios y marcadores. Estos hechos obligan a la lectura y a la relectura de textos e imágenes, porque son las escrituras de la culpa y de la sangre. Descifrar correctamente equivale a restañar el horizonte democrático herido. Por la importancia del tema –es una muerte política, pues si nadie puede morir la muerte de otro y toda muerte es un gemido callado de la humanidad, ésta, como muchas otras, llevaba un indescifrado mensaje–, su muerte, decimos, ha sido interpretada con una catarata de opiniones que inspiraban sus fundamentos en especulaciones nómades y en general basadas en las posiciones previas, que con mayores o menores matices de prejuicio, ya estaban presentes en cada enfoque o estocada que se le enviaba a diario al Gobierno en los períodos previos a la muerte del fiscal. La atroz simplificación a la que está sometida la vida política argentina creyó encontrar en este abominable hecho la piedra filosofal de la enajenación final del Gobierno. Pero las cosas no son ni nunca fueron tan simples. Quienes suponían que el informe Nisman –asombrosamente desprolijo, con huellas de inédita improvisación y carencia de pruebas sustituidas por rápidas conjeturas de cuño folletinesco–, iba a demostrar una verdad contundente contra el gobierno –el denominado “encubrimiento” de la Presidenta y el canciller sobre la responsabilidad de Irán en el atentado a la AMIA–, de inmediato lanzaron la hipótesis de un asesinato, y como en las peores intrigas teatrales imaginaron a la Presidenta dando órdenes letales en la oscuridad de su despacho.

Imágenes parecidas a ésta surgieron con fuerza en las escuálidas marchas que se hicieron al otro día de la muerte que paralizó al país. Eran mostradas con insistente deleite por los medios de comunicación, que comenzaron así su tarea en este nuevo tema de peligrosísimas implicancias. Lo principal estaba dicho en esos rústicos carteles callejeros, que núcleos específicos de personas mostraban en Plaza de Mayo con irresponsabilidad vertiginosa, basados como siempre en estipuladas injurias, inspiradas en una matemática cruel: gobierno, igual a homicidio, igual a terror, igual a la República deshonrada, igual a sangre. Estas ecuaciones que surgen de los suburbios de las conciencias más extraviadas, se sacan del manual de estilo oficial de la época, que puede abarcar tanto al taxista como al especialista en ciencias políticas. Es el que está escrito por los Servicios de Informaciones de la globalización, con sus best-sellers sobre las hecatombes a las que conducirían los gobiernos atípicos –como ahora el de Grecia– por estar al margen del recetario de dominios ostensibles que se quieren imponer, como si la muerte de Nisman fuera un terremoto ordenado por dioses de las tinieblas, que el orden comunicacional mundial –incluidos los medios principales de Estados Unidos o de España– ya tiene catalogado como un tema donde debe intervenir alguna “Comisión Internacional” para que nos salve de una tiranía. Como todo crimen espectacular en el seno de una gran tensión histórica (la geopolítica mundial, los atentados a las instituciones judías, cuya extrema trascendencia permanecía latente, con tropiezos en su esclarecimiento que son responsabilidad de muchos), ha desatado un nudo terrible y soterrado, del cual sale toda clase de voces, desde las más juiciosas a las más insensatas, pero cada una con su efusión característica, rechazando ver lo evidente en nombre de la fantasmagoría que como antecedente cada uno adoptó en su conciencia. Eligen ser cautivos de lo lúgubre. ¡Qué fácil se asocia a la máxima autoridad del país a un asesinato! Sin embargo, hubiera sido y sigue siendo más fácil indagar la multiplicidad de textos que este inaudito episodio ha generado.

Pero los pergaminos donde están escritas las equivalencias como las que mencionamos –los primeros textos: la Presidenta es la responsable–, son carteles que alguien escribe y que la televisión de masas enfoca con deleite visual. Quedaba lanzada esta hipótesis con octavillas rústicas, en plena Plaza de Mayo, por ciudadanos anónimos, imaginemos que tomados por las facilidades que todo el mundo tiene derecho a concederse a sí mismo para desatar sus más infaustas entelequias. La hipótesis era viciada e indigna. Pero esencial para los que después debían mellarla, esculpirla, darle textos extraídos del moralismo de sacristanes que escriben por metro cuadrado la égloga de desestabilización, el padrenuestro de la república mancillada que exige cruzadas urgentes de purificación y el llanto narcisista del poeta de la redención fúnebre. Estaba pendiente la tarea de construir el texto que rodease, puliese, le diera esmeril adecuado a la ecuación que era la matriz generadora de todo lo que se iba a decir de manera cifrada. Cientos de escritos sudorosos de respetabilidad y señorío, avizorando lo que tan contundente y lamentablemente vio el médico de la prepaga –ese drama lamentable que nos atraviesa a todos en la forma de un charco de sangre– se dispusieron a atribuirle autor y darle responsabilidades inapelables en las toscas pancartas, por eso mismo absurdamente creíbles por el sector de la población más desprotegido de conciencia crítica. Está bien: no otra cosa que la responsabilidad es lo que se discute en la Argentina. El justo texto de la trágica sangre derramada. Y siempre fue así. Las tesis sobre la responsabilidad institucional no deben obnubilar la reflexión sobre la responsabilidad de la compleja lengua social del vituperio que hoy se habla, la degradación ostensible del lenguaje público en los medios informativos de masas, el montaje espurio de imágenes, y el nivel elevado de lógicas conspirativas y acciones secretas con que se manejan los órdenes empresariales, financieros, comunicacionales y políticos.
II

De la sangre a los textos hubo que recorrer un camino. El relleno irresponsable de los signos directos de la culpa estaría a cargo de experimentados libretistas, quienes debían invocar con sacrosanta rutina a las mafias gubernamentales, a la pérdida de la república, al insoportable vilipendio de las instituciones, a la asfixia dictatorial que se estaba viviendo, a la indiferencia ética hacia una muerte, a comportamientos insensibles frente a un posible asesinato, a la Constitución arrojada al sumidero público, todo lo cual, sumado al desprecio insólito hacia un discurso presidencial que anunció una fundamental medida, muchas veces reclamada sobre la disolución y reemplazo democrático de los servicios de Inteligencia, remataba en el habitual anuncio de “descomposición” final de las instituciones. En él militaban desde los que veían un colmillo siniestro asomar desde la Casa Rosada hasta los que, aparentemente indulgentes, descartaban responsabilidades directas pero acusaban de haberse creado climas, desatendido custodias, ser ineficientes en cuidar el barrio con más cámaras de seguridad en Buenos Aires, hacer una subrepticia filmación de la llegada del fiscal a Ezeiza, o de pronunciar frases inadecuadas ante el muerto. Los oscuros pájaros de la noche salían de madrugada desde Balcarce 50 y sacudían la conciencia puntillosa de la moralina republicana impartida por los evangelios de las redes, que vigilan tanto para que nos descalcemos en los aeropuertos ante visores automáticos, como se escandalizan por hábito, en el caso de la supuesta persecución de un periodista que enseguida proclamó ufano que aumentaron en varios miles sus seguidores de Facebook.

Lanzada la magna denuncia, se estaba completando ahora lo que llamamos una acusación de “manera cifrada”. El implícito era el de un asesinato oficial, de tinte mussoliniano –se recordó el caso Matteoti–, pero en el reino de la insinuación convivía tanto el autoerigido fiscal de la República que demolía todo en unas cuartillas, como el improvisado que se tomaba el trabajo de elaborar su desprecio desde las alturas de los tejidos impolutos del gorro frigio, emblema que les sirve hoy para ennoblecerse a muchos de los mismos que en el ayer no tan lejano cometieron contra él todo tipo de infidelidades y delitos. Con estas horas infinitas de comentarismo televisivo y artículos del tribuno rescatista de instituciones vejadas, se generaba el giro de deslegitimación y deshonra progresiva de un gobierno, que simultáneamente sigue luchando para detener el ataque de las sempiternas triquiñuelas que los fondos buitre siguen elaborando en sus especializados despachos punitivos contra países que ni siquiera han balbuceado palabras anticapitalistas, sino que se oponen simplemente a la rapiña internacional.

En el momento más lóbrego del periodismo nacional, se escriben artículos con los mil vericuetos que tiene este doloroso caso de muerte, y se analizan pequeñas incidencias con estridentes epítetos, despreciando una a una, sobre todo la más trascendental de las medidas del Gobierno –el más afectado por el hecho–. Así, se dan el lujo de declarar su pánico en medio de cócteles de regocijo, y sentirse hostigados por escribir lo que nadie les impide escribir, sin dejar de declarar que viven en una feroz dictadura mientras analizan el discurso de la Presidenta como parte de un ilógico bestiario. Entonces, la medida que disuelve un odioso organismo de control social es vista como un acto tardío, una decisión que cambiará un Servicio de Inteligencia por otro, una astucia que le entregará al Ejército la vigilancia de los ciudadanos. Actúan con la puntillosidad sarcástica de gramáticos inquisitoriales, mientras pasan por alto la metáfora bradenista que sobrevuela al país. ¿No saben ver al embajador norteamericano respaldando directamente el funeral de Alberto Nisman, mientras son pisoteadas las flores que envía la representante del Ministerio Público? Es el espectro redivivo de Braden, que toma partido con los textos Wikileaks en una mano y en la otra con unas condolencias enviadas por esa embajada a la jefa de Fiscales de la Nación, condolencias que no salen seguramente de un alma doliente, pues siendo un gesto diplomático, no necesariamente trasunta lo que piden los rigoristas del llanto, al no distinguir la compleja relación entre el rito y la conciencia última del dolor.

Había épocas en que existían palabras fáciles para denominar estos hechos. Pero en la era del Wikileaks, crónica dantesca de los rollos monásticos que escriben en secreto los copistas aplicados de los nuevos Imperios que redactan el estado del mundo, el alma indignada del buen republicano –olvidando lo que es verdaderamente una República, desde Maquiavelo hasta los brigadistas españoles–, piensa que esas palabras secretas ahora develadas vienen de un teletipo olvidado en la Primera Guerra Mundial, en vez de ser los criptogramas que luego podrán decir a cuáles puntos específicos de la geografía mundial se lanzarán fuegos, misiles y aviones no tripulados, no precisamente con condolencias hacia su séquito de sacrificados. Con razón, a muchos les gusta la cortesía y el ritual; se entusiasman pues con la crítica sobre un eludido pésame a Nisman, cuando en verdad todo el discurso de la Presidenta fue un pésame bajo la forma de un reconocible lamento, que incluso se percibe en las ironías persistentes que están inscriptas en el carácter de su oratoria, y que sería bueno ver como síntomas de preocupación antes que de desdén. Se cierra así la forma “cifrada” o “encriptada” de la desestabilización, o llamémosla mejor para no agravar aún más las cosas, la “metodología de la deslegitimación”, que ocupa a los opinadores de la derecha tradicional, de las derechas nuevas, y de las izquierdas que en otro momento no hubieran regalado tantas porciones de su conciencia a la moralina acrítica de la pequeña burguesía lacerando sus vestiduras. Ignoran que hay un cripto-Estado que viene de lejos y que, de una manera sobredeterminada, se dieron ahora las posibilidades de revisarlo y sacarlo a luz. La nívea camisolina de los republicanos de orfeón y monopolio no lo cree. Dice que a la vieja Secretaría de Inteligencia le va a seguir otra institución igual. En vez de analizar este estratégico problema, se distraen en chicanas como que “ahora es tarde”. ¿Pero hay fechas para los cambios sustanciales? Nadie señaló con el dedo el calendario y dijo “1789, Revolución Francesa”. Se trata ahora de que una nueva sección del Estado de esta índole, problemática en sí misma, no repita el pensamiento de socavón que reinaba en la anterior, poniéndonos todos a discutir con más precisión los alcances de sus funciones.
III

Lanzada la acusación asombrosa de que un crimen anidaba en el Gobierno por parte de la cartelería callejera y los mensajes anónimos, restaba la tarea metódica y “presentable” de seguir agitando las aguas con mayor dosificación, y ayer protestar porque la Presidenta habló en silla de ruedas –¿victimizándose?–, hoy porque Clarín demostró que existían los signos de interrogación de la palabra suicidio, mañana porque el diálogo de madrugada con la ministra de Seguridad pareció artificioso, pasado mañana porque los viciosos Servicios disueltos se van a reconstituir con jóvenes endemoniados que condenarían con tuits letales a sus opositores, y en breve, en un tiempo cercano nomás, los salvadores de la República podrían reconocer en su inconsciente colectivo que todo se parece a los textos de los Servicios del pasado, que en nada solían disgustarles en su llamado moralizante, en nombre de los cuales se dieron todos los golpes de Estado en este país. Muchos despiertan cada día pensando que deben terminar con este gobierno utilizando una terminología agraviante que no parece molestarles a los numerosos teóricos políticos que usan los púlpitos de las nuevas éticas republicanas. A propósito, debemos decir que el concepto de República perdida no está ausente de nuestro diccionario, esa que Alfonsín consideró dignamente que había que recuperar luego del terrorismo de Estado del período anterior. ¿Pero es ahora este complejo período histórico que juzgó como ningún otro, salvo el del propio Alfonsín, a las Juntas Militares, el que vendría súbitamente a parecérseles? ¡Fallan estas matemáticas que se aconsejan con tan extravagantes similitudes! Podrían leer los libros de historia del general Mitre, lejano fundador (o mejor, adquiriente) de un antiguo periódico, para percibir que jamás se da el lujo de trazar semejantes comparaciones. Podía no respetar a Bolívar; podía molestarse por testimonios de la historia que no coincidían con su voluntad de agrupar los hechos con trazos demasiado rápidos, podrían incomodarlo ciertos documentos, que entonces eran relegados, pero su escuela al fin y al cabo era la del documento histórico, y por lo tanto, para el historiador y el periodista, todo llevaba al mundo de la prueba y no necesariamente a “la construcción de la noticia”.

No tenemos eso ahora. Estas minucias detectivescas del evangelio universal de la erosión política, de los alquimistas del ácido sulfúrico en donde sumergen todo hecho político para verlos ya consumados en su forma más macabra, son los golpes sintácticos en miniatura que están dando, el “golpe cifrado” que se monta en los expeditivos gritos de plaza pública que desean ya la guillotina, mientras quedan irresueltas las viejas corrientes subterráneas de los padecimientos y reales débitos del Estado. Protestan para pedir celeridad por algo en lo que ellos mismos tienen real responsabilidad por su demora. El esclarecimiento efectivo de los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel es el timbre estridente que toca a las puertas de la sociedad argentina. Ello habrá de hacerse a pesar de la acción de fuerzas de Inteligencias internacionales, del papel de la Embajada norteamericana, de la compleja situación de un mundo inestable sometido a acciones brutales de todo tipo, sobre las que el país siempre tuvo una actitud de repudio efectivo, fundada en su tradición humanística (la única que daría sustento a un republicanismo en serio). El modo de pensar de los Servicios de Informaciones –poner la culpa de una muerte en quienes menos deseaban esa muerte, esencialmente porque no tienen a la muerte como forma de la política–, se ha extendido peligrosamente por el país. Es necesario que los ciudadanos cobren conciencia de ello y sepan defender la democracia viva y no las formas de vigilancia colectiva que se presentan con ropaje democrático.

Frente a la denuncia del fiscal, se requiere iluminar, por encima de oscuras acusaciones que, alejadas completamente del rigor que se exige a los escritos judiciales, son legitimadas con liviandad por un sector del Poder Judicial, más interesado en jugar un rol importante en la mecánica destituyente, que en el objeto natural de su función: Perseguir Justicia.

Un hilo de plata de fulgor oscuro une los acontecimientos en torno de la Resolución 125 y estos hechos recientes. Los primeros, con su efusión desestabilizadora, traían la realidad de una inesperada mutancia social en la mentalidad de los sectores agrarios, tomados entre las nuevas tecnologías, la Bolsa de Chicago, el televisado “paro histórico” de un Grito de Alcorta al revés, y la aceptación acrítica de los métodos de siembra transgénicos. Estos otros trágicos eventos de ahora, son una lúgubre manifestación de los pensamientos encriptados, los códigos de desciframiento por parte de especialistas en manipulaciones colectivas, manifestación de poderes que se disponen ante criptografías asesinas o creación de escenarios donde cada persona es un signo, no de carácter humanístico, sino útil para un aviso mafioso. Todo eso quiso evitarse al acelerar la investigación de los atentados con la Embajada de Israel y la AMIA. Muchos hemos discutido en un sentido u otro el memorándum con Irán. Era una pieza dificultosa de la diplomacia argentina, por el carácter de aquel gobierno, pero no se trataba de pactar con sus gobernantes sino de buscar pruebas. Eran decisiones difíciles y quizá desaconsejables, que sin embargo Estados Unidos tomó después, al conjuro de sus cambiantes posiciones sobre su interpretación del marco mundial según sus intereses de cada momento. Ellos pueden hacerlo. Pero la Argentina hasta tiene dificultades para cambiar sus códigos de procedimiento judiciales, para democratizarlos. (Léase: para evitar que otras esferas, judiciales o comunicacionales, hablen el lenguaje de los Servicios de Informaciones.)

Argentina no tiene esa propensión, ese poderío ni esos intereses. Sólo quería y sigue queriendo esclarecer un horrendo crimen de lesa humanidad, como ya ha esclarecido otros cometidos por una configuración terrorista de su propio Estado. La propia comunidad judía aceptó primero, con lógicas prevenciones, estos difíciles pasos, antes de derechizarse a través de sus dirigentes oficiales, completamente inducidos por el imperio de los influjos llegados de la actual lógica de guerras mundiales segmentadas, por lo que ahora es necesario que los ciudadanos argentinos de origen judío se levanten ante este cerco arbitrario que se le tiende al gobierno argentino, invocando las grandes tradiciones humanísticas del judaísmo. En ese sentido, rechazar las tramas de prejuicios teológicos-raciales-políticos que dominan la vida contemporánea (obra de los “servicios” de todo tipo, entidades míticas que yacen en el interior de los Medios Comunicacionales, los Estados y de nuestras propias conversaciones casuales), es una obra de las nuevas políticas munidas de éticas de izquierda, inspiradas en grandes reformas jurídicas, en un nuevo respeto a la naturaleza, en legados democrático-populares y nacional-institucionales, que sin duda forjarán nuevos frentes sociales que cambien las formas del miedo por una actualidad de compromiso con las críticas necesarias al dominio del virulento control global sobre economías, ideas y cuerpos. Combatir la islamofobia, la judeofobia, la laicofobia no se hace viendo la historia como un encadenamiento rígido de eslabones ya forjados. Alguien puede suicidarse o no, estando en el centro de la escena, no porque la geopolítica mundial vaya para tal o cual lado. Pero una muerte como la que hoy lamentamos obliga a refinar ideas y pensarse también a sí mismos antes de elegir los fáciles anatemas del costumbrismo nacional.

* Texto aprobado en la Asamblea realizada el sábado 7 de febrero de 2015.

REBELDIA






FUENTE; DIARIO PAGINA 12 / ECONOMIA
POR ALFREDO ZAIAT
SABADO 7 DE FEBRERO DE 2015



La gestión económica se nutre de los instrumentos que ofrecen las políticas monetarias y fiscales. Con la primera puede subir o bajar la tasa de interés, absorber o imprimir dinero, intervenir en el mercado de deuda, entre las medidas más básicas. Respecto de la segunda, tiene la posibilidad de expandir el gasto o aplicar austeridad sobre las cuentas públicas, elevar o reducir las alícuotas impositivas, como crear nuevos tributos, achicar la estructura estatal o ampliar la participación del sector público en el fomento de la actividad, entre las iniciativas más habituales. Puede haber diferentes combinaciones de esas opciones y de otras más específicas, aplicadas según la orientación ideológica del hacedor de la política. La historia económica moderna ha brindado un valioso aprendizaje sobre la utilización de esas políticas en crisis que comienzan en recesión y luego mutan a depresión, y también sobre cómo sirven para impulsar largos períodos de bonanza.

Existe cierto consenso entre economistas en que el denominado ciclo de oro del capitalismo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta el shock petrolero de comienzos de los ’70 estuvo motorizado por políticas expansivas, planes como el Marshall de reconstrucción europea que demandó recursos millonarios públicos y privados, y un pacto de anulación y quita de la deuda externa alemana (Acuerdo de Londres de 1953), que permitió el resurgimiento de Alemania como potencia mundial. En ese período, América latina registró también un importante crecimiento con un Estado activo en la economía, y Asia, a partir de los ’70 hasta la actualidad.

En sentido opuesto, las estrategias monetarias y fiscales restrictivas del presidente estadounidense Herbert Hoover derivaron en el crac bursátil y posterior depresión de los años ’30 del siglo pasado. También las condiciones financieras humillantes impuestas en Versailles por los aliados triunfadores de la Primera Guerra Mundial a la Alemania derrotada la hundieron en la miseria, desempleo y la hiperinflación, abriendo las puertas a la irrupción del nazismo. Más cerca, las políticas de ajustes fiscal y monetario desplegados en América latina durante las décadas del ’80 y ’90 fueron ruinosas para sus economías, con crecimiento de la pobreza, desocupación y de la deuda, hasta extremos que desembocaron en caos social y default, como el caso argentino.

Pese a esos valiosos antecedentes históricos, que deberían servir de referencia para abordar situaciones críticas similares, en Europa se sigue sosteniendo la estrategia del austericidio. Como se demostró en Estados Unidos de los ’30, en Alemania de entreguerras o en Argentina 2001, y ahora en Grecia con el triunfo de Syriza, esos procesos de ajuste con inmensos costos para la mayoría de la población pueden seguir su curso hasta que quiebran el umbral de tolerancia social.

Las elecciones griegas que le han dado el poder al líder de izquierda Alexis Tsipras han sido el resultado de esa instancia social de rebeldía por el ajuste. Pero esa situación de agobio puede también derivar en el crecimiento de fuerzas políticas xenófobas y nazis, como en la Alemania del ’30. La troika (Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el FMI) defiende su estrategia de la austeridad asegurando que está funcionando. El saldo de esa política es lamentable en términos económicos y sociales. Siete años de ajuste y austeridad han hundido a los países periféricos europeos en depresión. El Producto Interno Bruto de Grecia se derrumbó 25 por ciento en cinco años, la tasa de desempleo subió al 25 por ciento y entre los jóvenes supera el 60 por ciento, los salarios bajaron en promedio casi 40 por ciento, la pobreza se ha duplicado, el 30 por ciento de las empresas que existía hace seis años ha quebrado, y la deuda pasó a representar el equivalente al 175 por ciento del Producto.

La troika europea, Estados Unidos y Japón definieron que para enfrentar la crisis que estalló en 2008 deben aplicar una política monetaria expansiva e insistir con una política fiscal contractiva (austeridad). Sin embargo, el resultado no ha sido muy alentador. Estados Unidos contabiliza espasmos de recuperación sin poder retomar un sendero de crecimiento sostenido, además de registrar una mayor concentración de la riqueza. Japón regresó a la recesión con deflación, y Europa va del estancamiento a la recesión y hasta la depresión, según los países.

A comienzos de este año el Banco Central Europeo se ha unido a la estrategia que tuvo durante años la Reserva Federal y que ha imitado el Banco de Japón el año pasado: expandir la cantidad de dinero mediante la compra de títulos de deuda con el objetivo de impulsar la economía. Después de bajar la tasa de interés a casi cero, y con escasa respuesta de las empresas para invertir debido a la debilidad de la demanda por el recorte del gasto público (austeridad) que deprime el gasto privado, las autoridades monetarias de esas potencias decidieron expandir la cantidad de dinero. La Reserva Federal lo hizo por un total de casi 4 billones de dólares y el Banco de Japón, por el equivalente al 60 por ciento de su PIB. El BCE anunció que comprará títulos de deuda por 50 mil millones de euros por mes durante un año, para totalizar 600 mil millones en el año.

La base de esa estrategia es la siguiente: las bancas centrales al no poder reducir más el precio del crédito (la tasa de interés) para fomentar el crecimiento, deciden ampliar la cantidad de dinero con el objetivo de seguir exprimiendo a la política monetaria como palanca para la recuperación. Los mercados financieros, antes en Estados Unidos y ahora en Europa, festejan porque esa política alimenta la creación de burbujas en activos bursátiles (acciones y bonos). Por caso, el índice S&P de Wall Street ha aumentado más del triple desde su mínimo en marzo de 2009. Lo que esperaba la Reserva Federal era que ese efecto riqueza impulsara una explosión del gasto por parte de un sector privado más próspero. Pero poco sirvió a ese propósito, y sí a una mayor concentración de la riqueza. “El crecimiento del consumo real anualizado ha sido en promedio 1,3 por ciento desde el comienzo de 2008”, explica Stephen Roach en un artículo publicado en Proyect Syndicate. Este investigador del Jackson Institute of Global Affairs de la Universidad de Yale concluye que “con la recuperación actual del PIB real del 2,3 por ciento anual, dos puntos porcentuales menos (del consumo), resulta difícil de justificar el elogio generalizado” hacia la expansión monetaria dispuesta por la FED.

Estos resultados están demostrando que es nula la posibilidad de que ese tipo de política monetaria expansiva pueda restaurar la prosperidad en esas potencias. Esta política combinada con austeridad fiscal y reducción salarial está asfixiando la demanda interna. Por ese motivo, la economía de Estados Unidos no recupera dinamismo, la de Japón sigue entre la recesión y la deflación (la proyección oficial de inflación bajó de 1,7 a 1,0 por ciento) y las de Europa están sumergidas en un atolladero.

Después de estos años de prolongada crisis, la política monetaria flexible (denominada “relajación cuantitativa”) sólo ha servido para salvar bancos y banqueros, alimentar otra burbuja especulativa y aumentar las desigualdades. Los promotores del ajuste en Europa, que tienen al sector financiero como principal soporte, están mostrando que su política monetaria expansiva es un fiasco. Puede ser que, con el triunfo de Syriza y el avance de Podemos en España, se abra una pequeña ventana para que en Europa sea el turno de enfrentar la crisis con una política fiscal expansiva, de recuperación de derechos laborales y sociales, de mejoras salariales y de un plan de inversión pública que permita a la demanda conducir a la economía a un sendero de recuperación y crecimiento. Esta es la disputa que se abrió en la Unión Europea con el triunfo de Syriza en Grecia, que además de la legitimidad popular posee en su haber para la negociación con la troika dominada por Alemania la fortaleza que en su momento mencionó John Maynard Keynes: “Si debo una libra, tengo un problema; si debo un millón, el problema es tuyo”.